Cambio de maceta de un Ciprés literati

1En este artículo repasaremos el cambio de maceta que se realizó aun literati, además de la poda da que se le realizó en el follaje, que permitió acentuar un poco más su movimiento y resaltó más el estilo del bonsái. También destacaremos algunos aspectos básicos del estilo de bonsái literati.

 

 

Este literati, lo forme hace aproximadamente unos 5 años, de un árbol que me regalaron en un vivero de plantas ornamentales, desde que lo obtuve ha sido parte de mi colección. La maceta en la cual esta plantado actualmente no me satisface totalmente, el diseño es muy bajo y plano, por lo que realmente lo hace muy inestable y fácil de volcar. Por otro lado desde el punto de vista estético también lo hace ver inestable y necesitamos darle mayor peso visual a la base para equilibrar el conjunto.

 

 

Además de lo anterior, la maceta en que esta el bonsái es una maceta de greda artesanal que no tiene buenos agujeros de drenaje y al no tener hoyos para fijar el bonsái, tenemos que ocupar el agujero de drenaje para eso, pero debido a la forma del nebari, no queda bien fijo y puede soltarse fácilmente. El echo de que el material con el cual esta echa esta maceta sea de greda artesanal su duración es poca no más de 4 años, esta maceta ya esta cerca del fin de su vida útil. Por lo que se hace necesario un cambio de maceta urgente de manera de mejorar la calidad del ejemplar. La maceta que escogimos para nuestro bonsái es una maceta circular, tipo barril, de barro, esta nueva maceta es más profunda, con mejores agujeros de drenaje y con agujeros de amarre.

 

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También se aprovecho de mejorar el diseño de las masas verdes del bonsai por lo que antes del transplante se realizó una poda del follaje, ya que una de las características fundamentales del estilo literati es la presencia de poco follaje. Nuestro ejemplar no cumple a cabalidad esta característica, como se aprecia en las fotografías el bonsái tiene bastante follaje. También esta poda va dirigida a mejorar la estructura del ápice, ya que este aun no tiene buena ramificación y se compactará para bajar la altura del bonsái, mejorando su diseño, que a mi parecer en este minuto esta muy alto.

 

Comenzamos la poda por el ápice, bajamos la altura del bonsái unos 3 cm y eliminamos algunas ramas secas, tenemos que tratar de darle la forma de un triángulo, tanto al ápice como al bonsái en general. Luego trabajamos las ramas traseras, que son las que le dan la profundidad a nuestro bonsái, sin ellas se vería muy plano, casi como una fotografía. Un problema de este bonsái es que sus ramas traseras son muy largas, fotografía inferior, la única manera de lograr ir acortando esas ramas es con un despunte progresivo, para lograr tener éxito con esta técnica se debe ser constante de manera de estimular lo más posible las yemas interiores de esas ramas.

 

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Seguimos nuestro trabajo en la rama inferior, la más vigorosa del bonsái, en esta rama debemos disminuir considerablemente su follaje para disminuir un poco el vigor y equilibrarlo con el resto de las masas de follaje de nuestro bonsái. Eliminamos todas la ramas que se cruzan, bajan o suben, para ir limpiando el follaje y asegurarnos que la luz llegué a toda la masa de follaje y estimule la brotación interior (fotografía inferior).

 

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Ahora procedemos a realizar el trasplante, cortamos el alambre que fija el bonsái y retiramos la maceta, como se aprecia en el fotografía inferior el pan de raíces esta muy sano, por lo que podemos hacer una poda de raíces abundante. Eliminamos todas las raíces gruesas que aun quedan y recortamos el pan de raíces. Luego ponemos una capa de sustrato grueso en la base de la maceta, luego, ponemos nuestro bonsái sobre la capa de sustrato grueso y lo amarramos, finalmente procedemos a rellenar los espacios vacíos con más sustrato. Finalmente regamos profusamente para asegurarnos que el agua llego a todos los rincones de nuestro bonsái.

 

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Unas semanas después del trasplante se realizó una limpieza de la corteza del bonsái con una cepillo de fibras plásticas duras, para eliminar todos los restos de sales del agua de riego que se acumulan en la corteza y que la blanquean, afectando su color natural y la belleza de la corteza. Puliendo la corteza suavemente rescatamos el color natural, hay que tener precaución de no excederse en pasar el cepillo, esto podría ser contraproducente y dañar la corteza.

 

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En la fotografía inferior se aprecia la corteza del bonsái después de la limpieza, claramente luego de la limpieza aparece ese color cafe-rijoso característico de los cipreses macrocarpas y que embellecen nuestro bonsái, a diferencia del color blanquecino que afea bastante el bonsai.

 

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Finalmente apreciamos la belleza de este ejemplar, que según mi parecer a ganado bastante con al disminución del follaje, la nueva maceta y la limpieza de la corteza. Espero que este artículo les sirva como guía para trabajar sus bonsáis, que les ayude a entender que el bonsái es más que solo el árbol, también tenemos que poner atención en los detalles como la maceta.

 

 

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Nuestro bonsai despues de terminados todos lo trabajos.

 

Por Francisco Fournies

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