Cultivo de un Acer Buergerianum

Me he decidido a contaros la historia de este acer porque creo que puede ser un buen ejemplo de cultivo para los más novatos. Como lo anoto todo parece un diario del árbol.


2009
Se acercaban las Navidades de 2009 y mi marido me quería regalar un bonsái, pero alguno que ya fuera "gordo", uno que me ayudara a dar un salto de calidad en mis árboles. Era mi segundo año asistiendo a clases de bonsái. El árbol había sido podado por un compañero de clase. Me gustó el tronco y que tendría trabajo con él tratando de conseguir ramificación fina. No adiviné que iba a tener que hacer mucho más que eso.

 

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Llegó a casa unos días antes de Navidad para que se fuera acostumbrando a su nuevo hogar. Unas referencias para que os hagáis una idea del grosor

 

2010


Al ser invierno en esas primeras semanas en casa no le hice nada, y a finales de enero lo llevé a una de las clases para trasplantarlo allí y no meter la pata. La sorpresa fue mayúscula, no tenía ni una raíz, ni una. Siguiendo indicaciones de mi profesora lo metimos en un baño de agua con Enraigard y mientras tanto yo preparé una maceta de entrenamiento donde esperaríamos a ver si salía adelante. Se decidió que se quedaría una larga temporada para que yo no estuviera todo el tiempo pensando en si brotaba o si echaba raíces, de todos modos yo podría ir viéndolo cada vez que fuera a clases.


Fueron unas semanas horribles, sin saber que iba a ocurrir, por fin a mediados de abril aparecieron las primeras hojitas.

 

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Los meses se me hicieron largos, muy largos, pero por lo menos estaba vivo, aunque el ápice no daba señales de brotar.


2011


En febrero de 2011 de nuevo en una clase lo podé y decidimos que volvía a casa conmigo, definitivamente el ápice antiguo había muerto pero había una rama para sustituirlo. Cada año en otoño cuando el árbol está ya sin hojas las ramas se recortan bastante para favorecer la nueva brotación.

 

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La vuelta a casa le gustó y a los dos días las hojitas empezaron a aparecer tímidamente.

 

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Plan de abonado 2011: El plan era sencillo, de febrero a noviembre una dosis de Enraigard cada 15 días, cuando estuvo brotado empezó el abonado propiamente dicho, por lo que a finales del mes de febrero con la brotación ya más avanzada le puse varias bolas de abono Biogold. De abril a junio usé abono sólido pero en pellets. Y de Septiembre a noviembre le puse abono PK sin nitrógeno.


En junio estaba tranquila, la brotación era estupenda. Lo estaba haciendo bien.

 

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Llegó muy fuerte al otoño. Y en diciembre lo llevé de nuevo a una de mis clases para podarlo allí, de paso le arreglamos una herida, hubo que hacerla mucho más grande hasta conseguir sanearla y luego le pusimos pasta cicatrizante.

 

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También lo alambré para ir posicionando ramas y elegí una maceta pensando en el futuro.

 

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2012


Enseguida lo tuve claro, lo iba a trasplantar. Mi orientación es sur y bastante protegida por lo que los bonsáis brotan muy pronto, a finales de febrero preparé todo para el trasplante, lo reconozco estaba muy nerviosa, tenía mucha curiosidad por ver cuantas raíces me encontraba, pero duró poco, nada más ver el cepellón me quedé tranquila, esto sí eran unas buenas raíces.

 

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Un buen corte de raíces para que entrara en la nueva maceta y colocarlo, con el nebari mas descubierto que en la maceta de entrenamiento. La mezcla ya la tenía preparada, usé akadama mezclada con pomice en proporción 50-50 y añadí un poco de carbón vegetal machacado que ayuda a prevenir hongos. Un buen riego con Enraigard y a una zona protegida. De nuevo tocaba esperar.

 

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Plan de abonado 2012: El plan de abonado de este año fue más fuerte que el anterior. De febrero a noviembre Enraigard cada 15 días, de abril a junio Biorend, también cada 15 días, procurando no coincidir las mismas semanas que tocaba Enraigard, glucosa via foliar cada 7 días de marzo a mayo, en abril un aporte extra de hierro, que nunca les viene mal, como abono sólido ese año usé de finales de marzo a julio los pellets y de septiembre a noviembre bolas gordas de Hanagokoro.


Brotó enseguida del trasplante, el 3 de marzo ya tenía hojitas y en abril le quité el alambre porque se estaba empezando a marcar. En junio, viendo como respondía le di una buena poda. Y en agosto tenía de nuevo un aspecto estupendo.


La idea era dejar crecer la rama del ápice para que fuera cogiendo grosor.

 

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Otoñó en noviembre, y su aspecto era más descuidado, las ramas que se estaban dejando crecer para engordar se habían disparado. En cuanto disfruté unos días del colorido de las hojas, lo podé de nuevo y lo alambré. Se puede observar como coloco las ramas teniendo en cuenta que no se solapen unas con otras para que el sol les llegue a todas.

 

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2013


Me planteé un nuevo trasplante para ir viendo como iba el nebari pero finalmente lo dejé para el año siguiente. En febrero le quité los alambres, no me gusta que queden marcas en ninguna rama y enseguida que empiezan a engordar se marcan.


Plan de abonado 2013: Ese año probé un plan nuevo de abonado y complementos. En febrero le puse abono en pellets, de marzo a junio y en septiembre usé bolas grandes de Hanagokoro, seguí con el Enraigard cada quince días pero solo de marzo a junio, la glucosa cada 7 días vía foliar y Biorend de marzo a septiembre también cada 15 días, en junio, julio y septiembre le aporto guano líquido y en octubre y noviembre use abono sin nitrógeno, PK.


En mayo lo pincé y recorté crecimientos a dos pares de hojas, dejando crecer sin control la rama del ápice y en agosto lo tuve que cambiar de ubicación para permitir que siguiera creciendo esa rama.

 

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Otoñó como viene siendo habitual en noviembre y en diciembre de nuevo me puse con la poda, dejé las ramas cortas y alambré. Una de ellas la bajé con un tensor.

 

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2014


A primeros de febrero preparé el sustrato, akadama y pomice al 50-50, añadí fibra de coco, porque este año quiero probar si así no necesito regar tan a menudo y un buen puñado de carbón vegetal que ayuda a prevenir la aparición de hongos. Aproveché para sacar un poco más el nebari.


Repasé bien la cicatriz con un cutter para que siga haciendo callo. Quité los alambres. Un buen riego con Enraigard y a la sombra. De nuevo toca esperar a que brote pero ya no estoy tan nerviosa como la primera vez, es un árbol fuerte.

 

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Plan de abonado 2014: Como quiero que esté fuerte para el trasplante, desde primeros de enero comencé a darle Enraigard cada 7 días, además a mediados de enero le doy una dosis de Nutritech Micro. Después del trasplante sigo con Enraigard cada 7 días y 3 semanas después del trasplante empiezo a abonar con bolas grandes de Hanagokoro.
Brota tímidamente quince días después del trasplante.

 

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Sus medidas actuales son, anchura en el nebari 16 cms y altura hasta el ápice 27 cms.


Para terminar pongo una foto con una lata de refresco como referencia del tamaño y una composición donde se puede observar el acer por los cuatro costados.

 

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Un ejemplo de como con paciencia y buen cultivo podemos superar muchos problemas, en este caso la falta total de raíces. Espero que sea útil para algún aficionado.


Un saludo, Loli Avilés.

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