Pequeñas Historias, pequeños árboles

7La intención de este artículo, es compartir algunos ejemplos empíricos y procesos que sufren los bonsai donde nosotros ponemos tantas expectativas en obtener un lindo ejemplar, armónico, equilibrado, con aspecto de senectud, que cumpla, ojalá, con todas (o casi) las reglas tan exigentes de nuestros tutelares japoneses, o bien de nuestros colegas chilensis que no pocas veces son tan despiadados.

 

Para dicho efecto, utilizaremos los siguientes arbolitos , que servirán como ejemplo de cómo se puede, partir de diferentes técnicas (que son ampliamente conocidas por todos nosotros), obtener resultados que, en lo personal, me dejan satisfecho, no obstante tener muy claro que, para lograr un buen ejemplar, deberán transcurrir mínimo 20 años, a partir del modelado inicial.

 

CIPRES CALVO O CIPRES DE LOS PANTANOS (taxodium distichum)

 

1

 

Este arbolito, fue adquirido en un vivero el año 2000. Medía 3 metros, de alto y se rebajó a 50 centímetros, dejándolo en su bolsa original. Recién en el tercer año fue raleado, dejando solo las ramas mas débiles. Posteriormente en su cuarto año se limpiaron sus raíces, dejándolas a un tercio de su tamaño, e instalando éste directamente en tierra. Recién el 2008, fue sacado del duelo e instalado en una vasija de entrenamiento con sustrato compuesto principalmente por pomácea y arena mediana de orilla de Lago.

 

El 2009 fue puesto en vasija de bonsai ( la misma de la foto) y se rebajó mas del 50 % de sus ramas, las que fueron debidamente alambrada.

 

En su estado actual (la foto fue tomada el 3 de Mayo (pleno Otoño en el Sur de Chile) el bonsai (en realidad, prebonsai) deberá sufrir nuevos cambios. Primero deberá arreglarse el nebari que presenta una hendidura que me molesta. Segundo, se deberá eliminar, a lo menos, el 50 % del follaje, toda vez que esta especie rebrota de una temporada a otra con mucho vigor.

 

Recomiendo esta variedad de Ciprés, ya que es muy noble en cuanto a rebrote y de fácil alambrado. En verano como en otoño se presenta elegante y llamativo, posee un lindo tronco y es resistente a las plagas.

 

MAÑIO MACHO (podocarpus nubigena)

 

2

 

El árbol nativo chileno, de nuestro Sur, debe ser trabajado con mucha paciencia y tiempo. Como no existen textos donde referirse, generalmente se cometen grandes errores que terminan por lo general en un proyecto abortado. Mas aún, si se extrae de la naturaleza (yamadori) y se traslada a Santiago en forma inmediata, donde la humedad ambiente es menor, generalmente estos entran en estrés.

 

Este espécimen, de la familia de las coníferas, fue obtenido en un vivero en el año 2001 y medía 1,90 m, se rebajó a 1 metro. El próximo año fue trasladado a vasija de entrenamiento donde se mantuvo por otros 5 años.

 

El año 2008 en conjunto con mi estimado colega Rafael Rebollo se procedió a reformularlo completamente, dejando unas pocas ramas debidamente alambradas y un jin en su ápice, dándole un aire montañés muy propio de los nativos del Sur de Chile. Un año después se trasladó a vasija definitiva.

 

Recién este año está reaccionando como corresponde y sus agujas presentan un profundo verde típico de los podocarpos (pariente chileno del Tejo).

 

A este mañío le falta aún desarrollar un tronco mas atractivo, que solo lo logra el tiempo.

 

PINO DORADO 

 

3

 

Este arbolito tiene la gracia de presentar en pleno Invierno un color dorado teñido de rojo.

 

Fue obtenido en vivero el año 2002 y medía 2,5 metros. Rebajándose a 1 metro. Un año después se trasladó a vasija de entrenamiento, manteniéndose por mas de 5 años en las mismas condiciones, salvo pequeños rebajes de las porciones apicales de sus ramas laterales. El año 2009 se trasladó a vasija definitiva, previo alambrado y jin apical. Esta especie demora extremadamente en reaccionar, pues sufre un fuerte estrés al modificarse sus ramas y raíces. Recién, este años a comenzado a reponerse de todas las intervenciones tanto en el tronco, como en ramas y raíces.

 

Si los editores de la revista lo permiten, le sacaré una foto a este arbolito en pleno invierno para que uds puedan apreciar como cambia de color a dorado y rojo intenso.

 

ALERCE (BOSQUE) (fitzroya cupressoides)

 

4

 

Se trata, en este caso de mostrar una triste realidad, que está sufriendo el bosque nativo chileno. En una visita a Chiloé el año 2007, al recorrer una ladera de la cordillera de la Costa, constaté que estaban abriendo una faja de unos 20 metros de ancho para construir una camino.

 

En el terreno quedaron miles de diversas especies arrancadas de cuajo. Lo peor, incluía hermosos ejemplares de ciprés de las Guaitecas y alerces, algunos de no mas de cuarenta centímetros de alto, y de edades fluctuantes, entre 50 a 200 años. Esto lo pude constatar al medir la cantidad de anillos, bajo una lupa, en algunos ejemplares ya muertos.

 

En este caso, lo poco que logré rescatar vivo, lo planté en cajones de entrenamiento en un sustrato rico en pomácea y pon pon (variedad de helecho) macerado, toda vez que el hábitat y suelos donde estas especies se desarrollan, se caracterizan por ser extremadamente húmedos, casi pantanoso.

 

Seleccioné tres alerces (uno de ellos muerto ) el año 2010 y los instalé en vasija de bonsai con la idea de mostrar un conjunto desolado, que es muy común encontrar en la Patagonia chilena de la actualidad.

 

El alerce, (en este caso los arbolitos de la foto no tiene menos de 150 años), se demoran en retoñar. Al contrario de nuestra experiencia en el vivero, donde al reproducirlos, en no mas de 2 años desarrollan hermosos follajes.

 

CRIPTOMERIA (cryptomeria japonica)

 

5

 

Este arbolito, con pretensiones de "literati" fue iniciado en su ruta de bonsai, a partir de una planta adquirida en vivero el año 2000. Ha sufrido diversas modificaciones desde entonces. Recién está adquiriendo una fisonomía acorde a lo que teníamos planificado para este.

 

ACER JAPONICO (acer palmatum)

 

6

 

La historia de este Acer (como futuro bonsai) se inicia el año 2001, cuando lo encontré en un vivero, plantado en tierra. Medía 3,5 metros y lo rebajé a tan solo 40 centímetros, aprovechando que a esa altura, presentaba tres ramas laterales. Lo llevé a tiesto de entrenamiento con un sustrato bastante deficiente, ya que aún no manejaba la información de la que hoy en día disponemos.

 

Dado su pobre desarrollo, lo trasladé a tierra, donde estuvo por 5 años.

 

Lo trasladé a tiesto de bonsai, y el 2007 a aprovechando su desarrollo, obtuve tres prebonsai a partir de sendos acodos obtenidos de cada rama. Nuevamente lo puse en tierra para lograr solo el 2010 un lindo Acer con excelente rebrote y mejor "nebari" en su nueva "casa", la cual se puede apreciar en la foto.

 

TUJA (thuja occidentalis)

 

7

 

Esta es una buena especie para se trabajada como bonsai. Presenta un follaje atractivo, sus ramas secundarias son dúctiles, fáciles para ser alambradas, un tronco de color café rojizo y si se comete el error de quebrar una rama, al ser regresada a su posición original, esta se recupera en el corto plazo. Este ejemplar fue adquirido en un vivero el año 1996 y se mantuvo en su bolsa de origen hasta el año 2001. Se trasladó a vasija de bonsai ese mismo año y presentaba un estilo absolutamente diferente al actual. El sustrato de aquel entonces era bastante deficiente y recién el 2006, fue trasladado a su maceta actual en una mezcla de pomácea y arena de borde de lago, procediéndose también a su rediseño.

 

Solo un comentario final: Es importante que los bonsaistas muestren sus trabajos, no importando que aún estén en proceso. Esta pasión es para compartirla, No sientan miedo y arriesguen a ser criticados. Al exponer lo bueno y lo malo, crecemos y mejoramos nuestras técnicas. Este antiguo arte se merece el mayor de nuestros esfuerzos tanto personales como de la comunidad que nos agrupa.

 

 

Por rodolfo Weisner

 

 

 

 

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