Cambio de maceta de un bosque de Junipero San José

 

1Hace mucho tiempo que tenia la intención de cambiar de maceta de uno de mis bosques favoritos, pero no podía encontrar una maceta para bosque del tamaño adecuado, después de muchas búsquedas creo que la encontré, aquí les relato el proceso de trasplante y de formación del bosque en su nueva maceta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este bosque tiene aproximadamente unos 4 años, lo formé a partir de 5 juníperos San José que compre muy pequeños en un vivero y forme primero de manera individual, simplemente porque no tenia muy claro que hacer con ellos. Luego de un tiempo me decidí a plantarlos todos como un bosque.

 

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Debido al gran vigor que presentó el bosque un vez trasplantado, tuve que trasplantarlo 2 años después, ya que estaba muy apretado en la maceta, ahora lleva unos 3 años sin ser trasplantado, por lo que se hacia urgente un trasplante, afortunadamente esta vez tengo una maceta más adecuada para este bosque. La maceta original del bosque (fotografía superior) es una maceta bastante profunda y un poco corta, para permitir que los 5 árboles se luzcan bien mi intención era conseguir una maceta más delgada y que fuese idealmente un poco más ancha y larga. Finalmente la maceta que me conseguí es una maceta de barro rectangular, más plana (que permite lucir mucho más el bosque), un poco más larga y del mismo ancho, por lo que tendré que desplazar los árboles hacia el costado, lo que modificará un poco la distribución original del bosque.

 

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Me pongo manos a la obra y el primer problema al que me enfrento es el diseño de la maceta, como se aprecia en la fotografía superior, tiene unas pestañas hacia adentro de la maceta, por lo que sacar fácilmente el pan de raíces me será imposible, debí de pensar en el trasplante cuando compré la maceta (espero que luego de leer esto ustedes si lo piensen), luego de mucho luchar para tratar de sacar la mayor cantidad del pan intacto, lo logre!!! Y he aquí el resultado.

 

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Podemos apreciar que el pan se ve bastante saludable, ha cubierto cada espacio de la maceta (por eso me costo tanto extraerlo), ahora viene el siguiente desafío separar cada árbol!!! Al enfrentarnos a un trasplante de un bosque, esta etapa es muy desafiante, pero afortunadamente no debemos complicarnos la vida y debemos cortar el pan de raíces y separando cada árbol. El corte lo podemos hacer con algún serrucho, con la parte trasera de la garra de oso o simplemente con la mano, como fue en este caso, ya que las raíces no son gruesas y se sueltan con facilidad, permitiéndome separar las raíces con facilidad. Cada vez que separamos un árbol lo ponemos en un tiesto de agua, sobre todo si el día es soleado, ya que el proceso de separación nos puede tomar un buen rato, y no es bueno que el pan de raíces se seque, ya que puede afectar la recuperación del bonsái luego del trasplante.

 

Un ves separado cada árbol tenemos que soltar las raíces del pan con el cual lo sacamos, ya que en dicho pan hay raíces de los 5 árboles entremezclada, limpiamos bien cada árbol, si existe alguna raíz gruesa la rebajamos. Ahora viene una de las tareas más complejas. La fijación de los arboles a la maceta.

 

La nueva maceta del bosque tiene bastantes agujeros, pero no los suficientes para fijar 5 árboles, cuyas raíces no son muy gruesas, por lo que los puntos de amarre no son muy cómodos para realizar una fijación fácil y útil. Por lo que procedemos hacer un entramado de alambre en la maceta, como se muestra en la fotografía inferior, se cruzan los alambres de un agujero a otro y luego sobre esas líneas se amarran 2 o 3 alambres de cobre, los cuales nos servirán para fijar mejor los árboles.

 

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Fijamos bien los árboles a la maceta para asegurarnos que no se muevan, la función de esta amarra es evitar que el bonsái se caiga y se suelte, rompiendo todas las raíces nuevas que se están formando, que aun son muy débiles. Si no amarramos nuestro bonsái a la base de la maceta la probabilidad de que este se caiga es muy alta, así que no debemos subestimar esta tarea. Así quedo el bosque ya trasplantado, pero sin trabajos en su follaje.

 

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Aproximadamente un mes después del trasplante procedemos a realizar una poda de formación del bosque para mejorar su estructura y las masas de follaje, también se alambraran algunas ramas para mejorar su distribución.

 

La poda de formación es bastante simple, mejorar la distribución de la luz eliminando ramas que bajan o suben directamente y ramas que se cruzan entre si etc. Formamos un poco más las masas de follaje, aprovechamos también de bajar algunos árboles que están muy altos y opacan el árbol principal, que en este bosque es que esta al frente y al centro, que es el que debe estar más arriba, los de los costados son los más bajos. Guiándonos por estas alturas bajamos los árboles que tengamos que bajar, para mantener la conicidad y armonía del conjunto (ya que en un busque no podemos pensar solo en los árboles individuales, si no que en el conjunto), la fotografía inferior se aprecia la diferencia de altura en las copas.

 

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Una vez podadas todas las ramas y estructurado un poco el bosque, se aprecia todo el conjunto un poco más ordenado y armónico, si bien aun le falta mucho y nos quedan muchas tarde de disfrute trabajando en este bosque, creo que con el cambio de maceta y la poda a ganado mucho, ahora a esperar que brote fuerte y vigoroso.

 

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Por Francisco Fournies

 

 

 

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