Trabajo veraniego de un Arrayán colorado Bonsai

En este artículo te mostraremos los trabajos de verano que se realizan en una Arrayán colorado (Luma apiculata) para lograr un buen cultivo de esta especie de bonsái.

 

Tuve el placer de trabajar este bello ejemplar de Arrayán colorado o Arrayán chileno, es un Yamadori recolectado por el Maestro Rodolfo Weisner en los bosques del sur de Chile, debe tener aproximadamente unos 40 años. Actualmente este bonsái esta bajo los cuidados de mi Amigo Álvaro Bindis, el cual lo dejó a mi cuidado durante sus vacaciones, ocasión que aproveché de realizarle una mantención veraniega que les muestro a continuación.

 

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Este es el Arrayán antes del trabajo, como pueden ver aún le quedan algunas flores abiertas, pero la gran mayoría ya se han caído. Así que estamos en el momento ideal de realizarle una poda de mantención para mantener su diseño.

 

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En la naturaleza los Arrayanes tienen un forma globosa, fotografía superior, muy diferente a la forma tradicional de los pinos, este Arrayán además tiene la mayor parte del follaje hacia la derecha y se inclina levemente, en su parte izquierda tiene toda la madera muerta. La intención de este trabajo es volver a formar el follaje, que se dejó crecer libremente durante la floración por lo que ahora prácticamente no tiene forma.

 

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Vista de la madera muerts del Arrayán.

 

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En la fotografía superior vemos la increíble corteza rojiza de este Arrayán, algo que nos indica su antigüedad. Esta especie crece muy bien desde la zona centro de chile hasta el sur de Chile, no es árbol grande puede medir 5 -6 metros como máximo. Como bonsái es un árbol que se adapta bastante bien a situaciones de poca agua, eso si nunca extremas. Quizás lo más importante en el cultivo de un Arrayán es que los trasplantes deben hacerse con regularidad, nunca pasar los 3 años, ya que la falta de espacio es muy critica y el Arrayán suelo morir rápidamente si no tiene espacio.

 

Lo primero que haremos será cortar los brotes que crecen en la base, conocidos como chupones, el Arrayán es una especie que constantemente emite chupones, por lo que siempre debemos estar atentos para retirarlos lo antes posible, ojalá cuando apenas se estén asomando, así no consumen los nutrientes del bonsái.

 

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El Arrayán está bastante sano, no tiene ningún insecto, generalmente podríamos encontrar algunas conchuelas, en este caso esta totalmente limpio y la abundante brotación nos muestra que está en perfecto estado, así que podremos podarlo sin temer a que se recienta.

 

Comenzamos podando todas las ramas largas, como las de la fotografía inferior, que cruzan todo el follaje, además cortamos las ramas que bajan o suben directamente.

 

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El Arrayán tiende a crecer en las dos yemas que se ubican debajo de corte las dos a la misma altura, como los vemos en las fotografía inferior. Por lo que debemos tener esto en cuenta para formar la ramificación, para formar una ramificación con ramas intercaladas, debemos solo eliminar una de las dos ramas, si cortamos bajo ellas, volverán a crecer dos ramas opuestas desde el punto de corte.

 

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Detalle de la brotación del Arrayán, vemos como crece dos ramas desde el punto de corte.

 

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Por lo tanto solo cortamos una rama, fotografías superiores, seleccionamos la rama que va en la dirección que nosotros queramos formar la rama, si queremos que esta se doble a la derecha cortamos la que va a la izquierda, si queremos que baje cortamos la superior. Luego podemos dejar tal cual la rama que dejamos sin podar, si queremos que esta engrose, o cortamos la punta para que nuevamente se formen dos ramas y seleccionar la de la cara contraria. Así logramos formar una ramificación alternada en cada rama.

 

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En la fotografía superior vemos el Arrayán con su follaje un poco más ordenado, la intención no es una poda profunda, más bien de despunte, para ir formando la ramificación. Luego de un rato de poda vemos casi listo el Arrayán, vemos que hemos redondeado el follaje y sobre todo la idea es compactar la zona alta, pero con la ramificación de la derecha la idea es dejarla crecer un poco para bajarla y formar una nueva masa de follaje más bajo, así equilibramos el bonsái bajando su altura.

 

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Acá vemos el trabajo listo, la zona baja de la derecha un poco más larga, allí podamos bastante poco, para lograr nuestro objetivo, probablemente en 2 a 3 años más. Ahora lo regamos bien y a descansar.

 

Probablemente su próxima poda será en inverno pero solo de ramas gruesas. También nos queda trabajar la madera y mejorar su posición de trasplante, pero eso queda para otra ocasión.

 

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