Precauciones para pasar un buen invierno

El invierno es una época de contrastes, en esta estación del año podemos descansar en lo que respecta al riego y abonado, quitándonos un peso importante de encima. Pero es una época donde se toman decisiones importantes, es el minuto adecuado para realizar podas drásticas en sus bonsái y sentar las bases del diseño de un arbolito, también es una época donde debemos proteger a nuestro bonsái de las bajas temperaturas. En este artículo hablaremos sobre las bajas temperaturas, como afectan a tus bonsái y cómo puedes evitarlas.

 

No hay nada más agradable que estar sentado frente a una chimenea cobijándose del frío tomando una rica taza de té, café o mate (dependiendo del gusto de cada quién) sintiendo una fuerte lluvia afuera de la casa. Pero así como a nosotros nos gusta estar protegidos del frío, existen especies de bonsái que no resisten las bajas temperaturas invernales. A estas especies debemos enfocar nuestros esfuerzos para protegerlas de las bajas temperaturas.

 

Como la gran mayoría saben existen básicamente dos tipos de follajes el perenne y el caduco, el caduco se refiere a aquellos árboles en los que sus hojas solo permanecen en el árbol de primavera a otoño, quedando en invierno solo las ramas, estas especies por lo general evolucionaron en ambientes muy fríos, por lo que la caída de hojas es un mecanismo de resistencia a las bajas temperaturas invernales. En el caso de las perenne se refiere a las especies de árboles que no botan sus hojas en alguna fecha puntual del año, existe un recambio constante de sus hojas pero poco perceptible, por lo que son especies muy vulnerables al frío, ya que su evolución se dio en ambientes tropicales o donde las temperaturas nunca eran bajas como para afectar seriamente sus hojas, solo debemos hacer una excepción con las coníferas, que a pesar de tener un follaje perenne si resisten muy bien las bajas temperaturas.

 

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Por lo que expresamos en el párrafo anterior nuestras preocupaciones y acciones de protección contra el frío debemos enfocarlas a los bonsáis de follaje perenne que tengamos en nuestra colección, ya que los otros aguantan muy bien el frío y además lo necesitan para su ciclo de vida. Al quedar las hojas expuestas al frío estas sufren un daño irreversible, si el frío es muy intenso este puede afectar la madera de las ramas más jóvenes.

 

heladaEl daño se produce en las hojas, ya que las células de estas tienen en su interior una bolsa llena de agua y otros elementos, denominada vacuola, cuando las temperaturas bajan de los 0 grados el agua contenida dentro de la vacuola comienza a congelarse formando cristales de hielo, estos cristales rompen las paredes de la vacuola liberando dentro otras sustancias ajenas al citoplasma, entre estas sustancias se encuentran enzimas las cuales comienzan a digerir la célula, formando el típico daño café-negro que se aprecia en las hojas luego de la helada. Es por lo mismo que debemos resguardar todos nuestros árboles perennes de las bajas temperaturas, esto puede ser tan simple como resguardarlos bajo un techo de una terraza, el alero de una casa o en caso de especies muy sensibles como el Ficus, es mejor resguardarlos dentro de la casa en periodos de bajas temperaturas.

 

Otro daño que podemos apreciar en bonsái atribuible al frío, pero muy poco frecuente, es el daño que se puede producir a las raíces sobre todo en lugares donde el frío es extremo y no ha caído nieve. La nieve sirve como amortiguador de frío, ya que su temperatura nunca es inferior a 0 grados por lo que si tu bonsái está cubierto de nieve, este no descenderá de los 0 grados, diferente es cuando el frío es intenso con viento y sin nieve, en este caso las temperaturas del bonsái pueden bajar considerablemente. El daño en las raíces es producido por el congelamiento del sustrato, el agua contenido dentro del sustrato forma cristales y daña las raíces, en algunos casos el daño puede matar un número considerable de raíces afectando nuestro bonsái generalmente el daño se aprecia cuando en primavera no brotan algunas ramas y estas se secan. Pero al nevar la maceta se cubre de nieve, protegiendo el sustrato de una congelación, por lo que no es conveniente sacar la nieve de nuestras macetas o de nuestros bonsáis.

 

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Como ven el frío es un elemento importante y debemos estar preparados para enfrentarlo, tomar todas las medidas para evitar daños en nuestros bonsái es muy importante. Espero que este artículo les sirva para entender un poco más los daños por frío.

 

Por Francisco Fournies

 

 

 

 

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