5 señales que te avisan que te estas volviendo un adicto al Bonsai

¿Has pensado alguna vez que te estas volviendo un adicto al bonsái? En este artículo te mostramos 5 señales que te dicen que eres un verdadero adicto al bonsái y lo disfrutas.

Sin duda algún el bonsái es un arte hermoso, que te conecta como ninguna otra actividad con la naturaleza más pura, aquella que se mueve con los ritmos del universo, el sol, la luna etc, que no puedes apurar, ni dominar, solo danzas y te unes a ella. Es por esta complicada relación que el bonsái es un arte complejo de lograr y sobre todo un arte que te atrapa lenta e inexorablemente, y cuando te detienes a pensar ¡ya eres un adicto al bonsái! esto me ha pasado a mi y a muchos de mis amigos.

Podrá leerse como algo malo, toda adicción es conflictiva, aunque la del bonsái es quizás una excepción, en este artículo quiero nombrarles algunas actitudes que demuestran que eres un bonsái adicto, quizás tu tienes alguna de esas y no lo has notado aún.

Miras los árboles y los juzgas

Sin duda alguna es el primer cambio que notarás, una vez leas o te enseñen las reglas básicas del bonsái, o asistas a una clase de diseño de bonsai, al salir ya jamás veras un árbol como antes, mirarás sus ramas, follaje, tronco y raíces, las juzgarás según lo que aprendiste, y dirás cosas como "mmmm que buen Nebari" "mmmm el tronco tiene bonita conicidad", aquí todo a comenzado.

Toda planta se convierte en bonsái

Entras a tu casa y cada planta que tienes en el jardín se transforma en un posible candidato para ser un bonsái, las observas, las descartas o las seleccionas, incluso las de tu mamá, abuela, amigos cualquier planta en macetero puede ser un candidato, tu lo sabes y las observas todas.

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Recolección de semillas

Caminas por un parque o una vereda, y ves un árbol o una planta que te llama la atención por su belleza, y comienzas a buscar las semillas por el suelo a ver si puedes hacerlas germinar y agregar esa especie a tu colección de bonsái. Haces esto a pesar que sabes que no es la manera más eficiente de comenzar a cultivar un bonsái pero, sin saberlo o entenderlo aún, esta actitud demuestra que lo que realmente disfrutas del bonsái es el camino y no la meta.

Entras a todos los viveros: Nunca pierdes la oportunidad para ver lo que esconde un vivero de plantas, entras a todos los que ves, incluso sin intención de comprar solo entras a mirar, ves lo que tienen, te diriges a los rincones más alejados revisas las plantas, esperando que entre tanta planta esté la que buscas y que con tu paciencia y trabajo lograrás transformarlo en un hermoso bonsái, la esperanza es lo último que se pierde, así que miras en todos lados.

vivero frutales

Tu casa parece una selva

Este es la condición más compleja de todas si sientes que esto te identifica estas al limite, en tu amor por el bonsái has amontonado plantas, sin darte cuenta, en cada rincón disponible, muchas de ellas no tienen gran potencial pero igualmente las dejas. Es en este punto cuando la cosa se complica, ya que el resto de los seres humanos que viven contigo comienza a mirarte raro y al tiempo a exigirte orden, en casos extremos podrás escuchar "o yo o tus bonsái, elige".... Acá es cuando te llega la realidad a bofetadas, eres un adicto al bonsái.

Sin duda alguna el ser adicto a un arte tan bello y gratificante como el bonsái es quizás una de las mejores opciones para ser adicto, en ningún caso es malo, pero siempre ten la precaución que tu adicción no afecte al resto de quienes conviven contigo o también tienes la opción de hacerlos adictos a ellos también y así juntos disfrutar del arte del bonsái.

¡Si lo admito! Soy un adicto al bonsái..... ¿y tú?

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