Injertos en Bonsai 1: Injertos de púa con parafilm

En esta oportunidad Juan Andrade nos explica una nueva técnica para realizar injertos de púas, explica paso a paso el proceso usando como ejemplo un pino Monterrey (Pinus radiata) injertando púas de Pino Negro (Pinus thumbergii).

Han pasado décadas desde que la técnica del plegado de ramas gruesas "escapó" del Oriente y es practicada hoy día en un sinfín de variantes. Tales contorsiones espectaculares permitieron el modelado de piezas de yamadori de alta calidad, que de otra forma habrían sido descartadas por poseer el follaje demasiado lejos del tronco.

Si bien la técnica en sí ayudó enormemente a mejorar el nivel del Bonsái en Occidente, también se abrieron portillos a su mala interpretación: si tienes un árbol con ramas largas puedes "enrafiarlas" y plegarlas sobre ellas mismas para acercar el follaje al tronco ¿Que problemas se esconden bajo este acercamiento al modelado?

  • La rama obtenida carece de conicidad en la gran mayoría de los casos.
  • La rama modelada tendrá unos o varios giros simétricos (como una letra C o una letra S), a menos que el artista tenga la sensibilidad suficiente para adecuar estos giros y hacerlos mas irregulares o más acordes al carácter del tronco.
  • Al plegar una rama sobre sí misma, muchas veces se "sombrea" el tramo inicial de la rama con el uso de raffia, tape, o demás elementos para evitar roturas. Esto causa a que la planta no produzca yemas adventicias en la sección plegada, fenómeno que sí se logra con el crecimiento fuerte, la exposición solar y la poda fuerte.

El resultado de aplicar éstas técnicas varios años seguidos conlleva a una compactación "en apariencia" de la planta, mas no una compactación real. Es frecuente ver Bonsái formados de esta manera que una vez desalambrados pierden todo diseño cuando las ramas largas y débiles cuelgan con porte llorón por el peso del follaje solo en las puntas.

El injerto es la técnica que en mi opinión es la contraparte al plegado de ramas gruesas (en especies que difícilmente brotan atrás con una buena poda). Con un injerto bien colocado , ganamos en conicidad, compactación del árbol y en edad aparente (al crear mayor ramificación). Ahora, el injerto no se practica en mayor grado por el halo de dificultad que le rodea.

Al igual que el alambrado y cualquier otra técnica básica de Bonsái, dominar la técnica del injerto es cuestión de práctica: poco a poco la técnica se depura , se intentan conseguir materiales de mejor calidad (cuchillos, cintas de injertar, etc) y el resultado es que nuestro porcentaje de éxito incrementa.

Hay dos técnicas de injerto que han aumentado en popularidad en el mundo del Bonsái: el injerto de púa y el injerto de aproximación (el segundo con un porcentaje de éxito casi infalible si se realiza correctamente). Ambos tipos de injerto se pueden realizar tanto en coníferas como en latifolios.

El propósito de éste artículo es compartir la técnica del injerto de púa y las consideraciones que debemos tomar para realizarlo con éxito. En un artículo futuro podemos enfocarnos en el injerto por aproximación y sus variantes.

En términos generales, un injerto consiste en tomar una sección de tallo o raíz una planta de interés (que llamaremos "púa"), hacer una incisión sobre el tallo de otra planta (que llamaremos patrón o porta-injerto) y colocar el injerto dentro de ésta incisión. Si el cuido posterior es el adecuado, los tejidos encargados de la cicatrización de los cortes comenzarán a formar un callo que servirá de unión entre el injerto y el patrón. Si ambos materiales vegetales son compatibles y el injerto fue exitoso este callo madurará y formará todos los tejidos necesarios para proveer al injerto de agua y nutrientes. Como acercamiento general, si bien los injertos dentro de una misma familia de plantas pueden ser exitosos, como norma para garantizar el éxito, debemos realizar injertos entre géneros de plantas (pinos con pinos, juníperos con juníperos, cítricos con cítricos, etc.)

¿Cuáles consideraciones debemos tomar al realizar un injerto de púa?

Época:

Evitaremos injertar en épocas donde las condiciones ambientales supongan un reto para el injerto (descartamos invierno por la temperaturas bajo cero y verano por el calor extremo). Eso nos deja primavera y otoño. Si hacemos un injerto en primavera es probable que tengamos que protegerlo del sol, o de alguna helada fuera de época. Si injertamos en otoño, es indispensable la protección en invernadero durante el invierno. Y en los trópicos? Donde sólo tenemos época seca y época lluviosa? Pues evitaremos los extremos también: el calor excesivo haría que el injerto se literalmente se cocine al sol, y el exceso de lluvia o agua de riego (por ende de agua disponible para la planta) hace que el flujo de savia aumente en coníferas y un exceso de savia en las heridas puede dificultar el proceso.

Por ejemplo, cuando se injertan Ficus en Taiwan mediante púas, se dejan de regar un par de días para evitar la presencia de látex en los cortes. El riego posterior al injerto se hace con mesura y gradualmente. Ahora, si contamos con el ambiente controlado de un invernadero, en buena teoría podemos injertar todo el año mientras demos protección del sol directo y suficiente humedad a las plantas injertadas.

En mi caso en particular, estoy injertando este árbol en Costa Rica, en Enero, donde apenas inicia la época seca y ésta no ha sido particularmente calurosa, por lo que éstos pinos no han iniciado su ciclo de crecimiento fuerte. Más sin embargo en la punta de las velas más fuertes pude observar gotas de savia, lo que me indicó que se estaban preparando para despertar y debía injertar pronto...

Procederemos a injertar un pino Monterrey (Pinus radiata) con púas de Pino Negro (Pinus thumbergii). El patrón o porta-injerto está fuerte y sano, e injertaremos justo antes de la primera extensión de velas del año. El material de inicio no es de excelente calidad pero injertando podemos conseguir un Bonsái de pino denso y compacto, con buenas proporciones.

               injerto1         injerto2

injerto3

  

Al comparar las dos especies se puede notar la diferencia en longitud y calidad de agujas entre el pino Monterrey y el pino negro. Las del segundo son más rectas, densas, y duras; todas ellas características deseables en un buen Bonsái de pino.

injerto4

Selección de Púas:

Al elegir las púas para injertar no vamos a utilizar ramas muy jóvenes dado que se desecarían antes de fusionarse. De la misma forma, mientras más vieja la rama, nuestra posibilidades de éxito también caen. En pinos, ramas de 1 año que no se hayan pinzado son buen material: son semileñosas y nos dan suficiente longitud para realizar los cortes cómodamente. En que respecta al vigor, busco ramas de un vigor intermedio. Ramas demasiado vigorosas demandan mucha agua y terminan por secarse. En los ejemplos de abajo, la rama de la izquierda es muy joven, la de la derecha es más vigorosa y ya ha formado algo de madera. Usaremos la segunda opción.

injerto5 injerto6

Ahora, debemos limpiar las agujas viejas de la rama seleccionada para evitar que ésta transpire demasiado y se seque antes de que el injerto prenda. También quitaremos algunas agujas nuevas. No podemos quitar demasiadas agujas porque sino la rama pierde capacidad de fotosintetizar los azúcares necesarios para mantenerse con vida y formar el puente de callo con el porta-injerto. El proceso de limpieza de agujas se puede realizar antes de cortar la púa. La limpieza se realiza siempre tirando de las agujas hacia adelante con una pinza, de una en una. Así evitamos dañar las yemas adventicias. Una vez seleccionadas las púas las podemos dejar en agua mientras hacemos los demás preparativos.

       injerto7    injerto8

Cuchillo o Navaja:

Sobra decir que el cuchillo de injertar no solo debe estar limpio y desinfectado, sino que debe estar absolutamente filoso, al punto de afeitar con solo un leve toque. Un buen cuchillo de injertar tiene un solo nivel en ambos lados del filo. Esto ayuda a que las incisiones y los cortes sean perfectamente rectos y se pueda dar un buen contacto a lo largo de toda su superficie. Por supuesto que no es imprescindible un cuchillo japonés para el éxito. En cualquier Centro Agronómico podemos conseguir cuchillos diseñados para este fin. Cuando estuve en Japón me llamó la atención que un profesional del área de Tokyo vino al vivero de mi maestro en Nagoya única y exclusivamente a usar su cuchillo de injertos... después me contaron que el cuchillo tenía más de 100 años de uso y valía como un Bonsái ...!

Limpieza:

Tener alcohol a mano es útil tanto para desinfectar el área de trabajo y herramientas como para limpiar el exceso de savia del cuchillo, y así facilitarnos el hacer cortes limpios y rectos.

     injerto9       injerto10

Los Cortes:

Vamos a trabajar sobre una superficie limpia y desinfectada. La púa puede acortarse un poco con una tijera, para no tener una distancia demasiado larga entre la unión y las primeras agujas de la rama (recordemos que el objetivo es acortar distancias!). Este primer recorte con tijera lo hacemos bajo el agua para evitar "cavitaciones" o burbujas de aire que se forman al hacer un corte transversal sobre un tallo. Estas burbujas de aire impiden el movimiento correcto de savia en el tallo, por lo cual es imprescindible evitar que la púa se seque. Algunos habrán visto a uno que otro maestro llevarse la púa a la boca mientras trabaja...

Para cortar la púa, la sostenemos plana contra la superficie de trabajo , intentando sobre todo manipularla con delicadeza y no dañar las agujas. Sosteniendo el cuchillo con mano derecha, hacemos un corte longitudinal sobre la púa. Al hacer el corte, empujamos el cuchillo con el pulgar de la mano izquierda (la mano que sostiene la púa). Al hacerlo de ésta forma logramos un corte controlado, uniforme y continuo. El corte será de 3-4 veces el diámetro de la púa. El corte largo permite un mayor contacto entre el patrón y la púa.

injerto11

Abajo se observa el resultado del primer corte. Nótese la división clara entre los tejidos vivos y la madera. Si el corte se hizo bien, la punta del corte quedará en ángulo recto respecto a la rama.

 

injerto12

El segundo corte se realiza en el lado opuesto de la púa, usando el mismo procedimiento, pero este se hace con una longitud mucho menor, y con un angulo de entrada más pronunciado. Nótese la diferencia entre cortes en la foto de perfil de la púa. También hay que tomar en cuenta la curva de la rama al momento de hacer los cortes: la curva de la rama debe ir opuesta al corte largo. De ésta forma , se nos facilita el trabajo posterior y la rama injertada emergerá con un ángulo natural desde la rama "patrón".

   injerto13    injerto14

  

La incisión sobre la rama patrón se hace de igual forma: empujando controladamente el cuchillo con el pulgar. Esta incisión se hace a la izquierda, derecha o abajo de la rama patrón, nunca arriba (por razones estéticas). El ángulo de incidencia no debe ser muy abrupto. Se puede cortar hasta un 30-40% de la rama patrón, si el corte es más profundo la rama puede llegar a quebrarse con facilidad. Hacer un corte profundo ayuda a que el injerto se mantenga en su lugar. Para ayudarse a colocar la púa dentro de la rama, se le puede flexionar levemente hacia el lado opuesto del corte.

injerto15

injerto16 injerto17

En el corte de la rama madura se observan 3 tejidos: el más externo se denomina "corteza" o corcho y está hecho de células muertas. El tejido intermedio se llama floema y es el encargado de transportar savia y productos del metabolismo. El tejido más interno y de color claro es la madera o xilema, encargada de transportar agua y nutrientes de la raíz hacia las otras partes de la planta. Justo fuera de la capa de madera hay una fina capa de células llamada Cambium, que es la que produce células nuevas. En el caso de un injerto es la capa encargada de formar el puente entre el patrón y la púa. Por lo tanto, al injertar debemos intentar que ambas líneas de cambium coincidan para tener éxito.

injerto18

injerto19

La colocación del injerto:

La inserción de la púa debe hacerse en un solo movimiento limpio. Si jugamos con la púa ajustándola, retirándola , y volviéndola a colocar sólo conseguimos dañar las superficies a injertar. La púa debe insertarse lo más profundo posible dentro del patrón. Una vez en su lagar atamos la base con una cinta plástica para asegurar el injerto y evitar la entrada de agua. En mi caso utilicé una cinta verde llamada "Tape Floral" , que estira un poco pero a la vez es fuerte. Dada la extrema curiosidad de la fauna de mi jardín por todos los "juguetes nuevos" que le coloco a los árboles, termino de asegurar el injerto con tape eléctrico azul. Todo el proceso se puede hacer en un solo paso usando cinta de hule auto-fundente, que no posee goma y es bastante fuerte.

injerto20 injerto21

injerto22 injerto23

La protección del injerto:

Si no protegemos la púa injertada ésta se va a desecar en cuestión de horas. En la versión más tradicional de la técnica se usa una bolsita transparente para envolver al injerto. Dentro de la bolsa se coloca un poco de musgo sphagnum húmedo . Esto crea un efecto invernadero que mantiene al injerto en un ambiente al 100% de humedad. La desventaja de la técnica es que el árbol tiene que colocarse obligadamente a la sombra, o las bolsitas deben "sombrearse" con secciones de tape de papel formando un "techo" sobre el injerto. Este es el método de la "vieja escuela".

En la "nueva" versión de la técnica se usa un tipo de tape de "Parafilm", que es básicamente una cinta a base de parafina que se estira y se une a sí misma una vez se coloca (la venden en tiendas suplidoras de laboratorios). El tamaño de 1-1.5 pulgada de ancho es el que encuentro más acorde a nuestras necesidades.

 injerto24

injerto25 injerto26

Antes de colocar la tira de parafilm sobre el injerto, se debe estirar un extremo para que sea más fácil que se adhiera a sí misma. Las dos primeras vueltas de la tira se colocan sobre la base del injerto y con cada vuelta que se le da a cinta se avanza hacia las agujas. Se debe estirar el parafilm con cada vuelta, y las vueltas deben traslaparse homogéneamente. Una vez se llega a la punta de las agujas, se le da un par de vueltas sobre sí misma a la cinta y se tira para romper el exceso en la punta. Esto "encapsula" la púa en un capullo de parafina que deja pasar suficiente luz para que la púa viva pero no para que el injerto se queme.

injerto27

injerto28 injerto29

En la siguiente foto se observa como además el injerto queda protegido del sol directo por las ramas superiores del árbol.

injerto30

Un último paso para "sellar" el capullo y evitar la entrada o salida de agua consiste en aplicar apenas una gota de pasta cicatrizante en el pequeño espacio que queda entre las cinta de parafina y las ramas.

injerto32 injerto32

En el caso de este pino realicé un total de 12 injertos. En un material de mejor calidad no es raro que un profesional haga decenas de injertos para mejorar la densidad del árbol. La técnica puede variarse también: en vez de injertar una púa con una solo yema se puede intentar con una que tenga dos yemas. En latifolios, muchas veces este tipo de injerto se practica sobre el extremo de ramas podadas y sin follaje (o sea que la incisión no se hace superficialmente, sino que se hace "abriendo" el extremo de la rama). Sólo por el valor de experimentar, realicé esto en un tocón de una rama superflua. El tiempo dirá si es posible o no realizar ésta variante en pinos también.

injerto33

Un foto del pino injertado. Después de una mañana de trabajo.

injerto34

Al paso de unos días, se observa como la humedad se condensa dentro del capullo. Esto es buena señal e indica que la púa efectivamente está transpirando y moviendo agua. Si alguno de los injertos no muestra este tipo de condensación es mejor revisar por si ha sido perforado por algún "curioso del jardín". Para ventaja nuestra, no es complicado aplicar un pequeño parche de parafina para reparar el agujero.

Al cabo de unas semanas, si fuimos exitosos, la nueva rama injertada se va a extender y va a romper el parafilm por sí misma. Una de las bellezas del método es que este proceso es muy gradual, y sucede conforme la yema crece, por lo que nos evitamos el paso adicional de estar monitoreando los injertos dentro de sus bolsas para irlos aclimatando al exterior. Con la cinta de parafina la aclimatación es automática y gradual. Por seguridad, las cintas que protegen la base del injerto se dejan por los menos 1 año (una rama injertada siempre será estructuralmente más débil que su contraparte "natural")

injerto35

Espero sinceramente que ésta guía les sea de utilidad. Siempre hay cosas que son difíciles de documentar con un paso a paso y por más bonitas que se vean las fotos hay que salir al jardín a practicar las técnicas: sólo así se avanza! ¡En unos meses les estaré compartiendo los resultados!

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.