Diseñar un Bonsai a Base de pinzados

La mayoría de los aficionados usamos el alambrado para diseñar nuestros bonsáis, pero en ocasiones podemos hacerlo simplemente pinzando. En general se considera el pinzado una tarea de mantenimiento orientada a mantener la forma del bonsái una vez "hecho" y en el caso de las coníferas así es, pero en el caso de los caducos o de los perennes de hoja, se puede utilizar para ir diseñando poco a poco si ya partimos de una base de ramas a nuestro gusto. Si las ramas todavía no son del grosor adecuado dejaremos crecer sin pinzar y más adelante podaremos.

Forma correcta de pinzar

Un pinzado correcto realizado cuando el árbol está sano y fuerte aporta muchos beneficios a nuestro bonsái:

• Ayuda a que crezcan nuevas ramas y brotes interiores,
• Favorece la densidad de las ramas,
• Contribuye a una ramificación secundaria y terciaria fina y abundante
• Aumenta el vigor

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Brotes traseros en un tejo después de pinzar la brotación nueva 8 semanas antes.

No hay que confundir el pinzado con la poda, el primero se hace en ramas de la temporada sin lignificar - todavía verdes-, generalmente en primavera y verano y la segunda se hace en ramas ya lignificadas, y es conveniente hacerla en invierno cuando el árbol está en reposo.

Como ya he mencionado, se pinzan brotes nuevos, de la temporada. Para pinzar se usan los dedos o las tijeras, en el caso de estas últimas las hay de diferentes tamaños cada uno tiene que encontrar la que mejor se adapta a sus necesidades.

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Es conveniente pinzar las yemas apicales antes de que abran para favorecer el crecimiento de yemas axilares que son las que nos ayudarán a conseguir una buena ramificación. Cuando el árbol ya ha brotado podemos ir pinzando los nuevos brotes teniendo en cuenta el tipo de hoja de cada bonsái.

En el caso de las especies cuyas hojas salen por parejas, es fácil hacerlo se elige el par de hojas por el que queremos cortar, dejando dos o tres pares de hojas, según la fuerza de esa rama y dejamos un poco del peciolo para no dañar las yemas latentes en la base de cada hoja. En poco tiempo saldrán nuevos brotes en esas hojas.

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Si nuestro bonsái es de hoja compuesta caso de la operculicaria, fresno, acacia o wisteria hay que cortar la hoja por completo.

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En los de hoja alterna, caso de los olmos, bouganvilla. etc pinzaremos teniendo en cuenta la dirección en la que queremos que crezca la nueva rama.

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En los caducos además es conveniente pinzar los brotes apicales según van abriendo las yemas, eso facilita la brotación trasera.

Los pinos

El caso de los pinos es diferente, desde final de verano hasta poco antes de la brotación procederemos a seleccionar las yemas (mekaki), si tenemos tres juntas eliminaremos del todo una o dos de ellas, si la rama es débil conviene que dejemos los fuertes y a la inversa, si la rama es fuerte dejaremos las yemas débiles. Haciendo esto con regularidad, conseguiremos brotación trasera.

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Cuando las yemas han brotado y se han formado las velas se pinzan con los dedos a la mitad o a un tercio (metsumi), según la fuerza de cada zona, es aconsejable hacer primero las débiles y tres semanas después proceder con las fuertes, la época aconsejada varía según las zonas, y en función de cuando brote el pino, unas veces lo haremos casi a principios de primavera y otras cuando está terminando, el vigor del bonsái nos indicará cuando es el momento adecuado.


Finalizando la primavera o ya empezado el verano cortaremos las velas, que ya tengan desarrolladas las acículas jóvenes, con las tijeras dejando de nuevo la mitad o un tercio de las acículas nuevas (mekiri).

En pleno verano es conveniente recortar las agujas del año anterior (hagaki) a la mitad de su longitud para favorecer la entrada de luz al interior de la copa.

Ejemplo de diseño a base de pinzados

Como ejemplo voy a usar la evolución de uno de mis árboles, salvo la zona del ápice en la que sí he usado algún alambre para colocar las ramas, el resto lo voy haciendo a base de pinzar una y otra vez.

El bonsái en cuestión es un buxus harlandii, ha protagonizado ya varias entradas en mi blog y es uno de los que más gustan a los amigos que vienen a casa. Antes de empezar conviene informarse bien sobre la época de pinzados de cada especie.

En el caso de los buxus, se pueden pinzar desde que comienza la primavera y los brotes comienzan a dispararse, hasta unas semanas antes de que llegue el invierno, no obstante en mi zona el frío tarda en llegar y lo suelo pinzar hasta finales de otoño, incluso las dos primeras semanas del invierno.

Entre un pinzado y otro unas veces transcurren un par de semanas y otras un mes, siempre lo hago observando al árbol, si algo tengo claro es que él manda, si está débil dejo el pinzado para otra ocasión y me dedico a que coja fuerzas.


Llegó a mis manos en febrero de 2010 y presentaba este aspecto.

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Desde el principio pensé que no iba a ser posible alambrarlo, sin estropear su característica corteza, así que había que hacerlo con tijeras.y un buen plan de abonado. Tan solo mes y medio después de llegar a mis manos ya tuve que ponerme con él a quitarle los chupones, esos brotes nuevos que salen a lo largo del tronco y que habían crecido abundantemente en tan poco tiempo, como de momento no quería más ramas, decidí quitarle todos. La misma tarea tuve que repetirla a mediados de verano. En invierno decidí analizar la situación: las ramas ya eran las que yo quería, mi idea era dejar engordar la que está marcada en la foto y arreglar la zona del ápice. El resto de las ramas me gustaban tal y como estaban colocadas, en mi opinión solo necesitaba pinzar para favorecer la densidad de esas ramas, tenía que conseguir además que la parte izquierda cogiera fuerza y se rellenara de verde, estaba muy descompesado el lado izquierdo con el derecho.

Normalmente el invierno lo pasa en la zona más resguardada de mi terraza, creo que en otro de mis artículos ya comenté que está muy resguardada y la temperatura nunca es tan baja como en el exterior, siempre empieza a florecer en las primeras semanas del invierno y unas semanas después le suelo quitar las flores para que no le quiten mucha fuerza. Si toca trasplante suele pararse durante unas semanas pero normalmente el primer pinzado se lo hago tan pronto como empieza la primavera, suele dar señales de movimiento cuando todavía estamos en invierno y enseguida los brotes nuevos se disparan, una vez que pinzo por primera vez en la temporada lo voy observando prácticamente a diario, según las temperaturas y los días de sol que disfrutemos, unas veces hace falta repetir los pinzados a las 3 ó 4 semanas y otras pasan 6 semanas antes de volver a coger las tijeras. Me gusta ir haciendo fotos según voy pinzando y las voy mirando, me ayuda a ver si el resultado es el buscado o no.

En estos cuatro años y medio creo que ha evolucionado bien y cada vez le falta menos para estar a mi gusto.

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Además de seguir con la densificación de las ramas tengo que conseguir que mejore aún más el lado izquierdo, pero todo será cuestión de seguir con las tijeras.

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