El Defoliado en Bonsai

El Defoliado es una técnica muy conocida en bonsái que logra muy buenos resultados mejorando el diseño de nuestros arboles, siempre y cuando la apliquemos de forma correcta y en la época correcta. En este artículo te enseñaremos los principales aspectos sobre esta técnica.

El desfoliado de un bonsái consiste en eliminar parcial o totalmente las hojas en la época de crecimiento, creando un invierno artificial, esto genera una nueva brotación con hojas más pequeñas y otras ventajas que veremos más adelante. Esta técnica usa la capacidad de supervivencia de los arboles que han desarrollado durante miles de años de evolución. Todos los árboles, en general, tienen yemas en las axilas de las hojas (yemas axilares) y yemas distribuidas de forma aleatoria por todas partes (yemas adventicias), estas yemas suelen no brotar durante el invierno y quedan latentes para brotar en caso de emergencias. Si por alguna razón en la época de crecimiento el árbol pierde sus hojas, por viento, plagas, animales que se las coman o cualquier daño, estas yemas brotaran reemplazando a las hojas que no están, ahora bien estas yemas son finitas y esta defoliación solo puede ocurrir un máximo de 2 veces en algunas especies, en la gran mayoría solo una, luego la planta no es capaz de volver a brotar.

Conociendo esta característica de supervivencia de los árboles, podemos utilizarla a nuestro favor, para esto se desarrollo la técnica del defoliado en bonsái, muchos aficionados realizan defoliaciones anuales porque sí, sin conocer a fondo esta técnica. Pero la defoliación es una técnica compleja que tiene varios objetivos, busca mejorar el diseño y la salud de nuestros bonsáis, así que antes de realizar esta técnica debes saber para qué sirve.

Reducción del tamaño de la hoja

Se busca reducir el tamaño de las hojas, ya que la brotación que se produce en verano genera hojas más pequeñas. Esto es resultado de que al haber mayor radiación solar durante esa brotación, pleno verano durante el periodo de crecimiento, las hojas necesitan menos superficie para lograr la fotosíntesis, por esto el árbol crea hojas más pequeñas. Este es el principal objetivo de esta técnica, encoger las hojas de nuestro bonsái.

Mejorar la ramificación

La defoliación produce la estimulación de yemas axilares que generan una ramificación más densa y entrenudos más cortos.

Vigorizar una parte débil

Cuando nuestro bonsái tiene alguna sección débil en comparación a otra, ya sea una rama o todo un lado, para vigorizar esa zona debemos defoliar la zona con más vigor y dejamos intacta la zona débil, así lograremos potenciar la zona débil y ésta recuperara su vigor.

Realizar un trasplante de urgencia fuera de época

En el caso de una emergencia, tu árbol se cae y se rompe la maceta o algo similar, si el árbol está sano (Antes de la emergencia), para asegurar el éxito debes defoliarlo y luego trasplantarlo, así evitas que el bonsái se deshidrate al perder el agua de las raíces por las hojas.

Preparar las hojas para una mejor coloración otoñal

Esto se logra ya que las hojas nuevas creadas por esta defoliación, van a tener menos daños al llegar el otoño que las hojas viejas de primavera, esto genera que las hojas nuevas logren colores otoñales más intensos y parejos.

Permitir una mayor sanidad en el interior de la copa

Al eliminar las hojas, ya sea total o parcialmente, logramos que ingrese mayor luz y aire al interior de la copa, esto mejora la salud general del árbol, estimula la brotación interior y permite que las hojas del interior de la copa también realicen fotosíntesis en vez de respiración.

Ahora que conocemos los objetivos de la defoliación, debemos conocer los 2 tipos de defoliación que existen, que permiten aplicar esta técnica a cada bonsái, estos tipos son:

Defoliación total

La defoliación total se realiza podando todas las hojas del árbol, suele aplicarse a especies muy vigorosas y jóvenes, ya que el estrés causado puede perjudicar a nuestro árbol, ya que volver a brotar implica que el bonsái utilice sus reservas, si no tiene (un árbol débil) no volverá a brotar.

Defoliación parcial

La defoliación parcial consiste en solo podar algunas hojas. El defoliado parcial es mucho más suave y menos estresante para nuestro árbol, por lo anterior suele aplicarse en especies poco vigorosas o en viejos ejemplares.

El momento adecuado para defoliar es cuando las hojas han madurado, y la radiación solar es alta, esto sucede a principios de verano. El defoliado es una técnica que se aplica a casi todos los árboles caducifolios y algunos perennes, no es una técnica aplicable a pinos y juníperos.

Antes de aplicar esta técnica debes preparar tu bonsái y esto se hace con tiempo, ya que la preparación consiste en suministrar nutrientes de manera regular a tu bonsái, para que llegado el momento de la defoliación este esté vigoroso, sano y con la mayor cantidad de reservas posibles. Dos semanas antes de llevar a cabo una defoliación debemos dejar de fertilizar y eliminar todos los fertilizantes sólidos que tengamos en la maceta. Recuerda NUNCA JAMAS debes defoliar un árbol enfermo o poco vigoroso, solo lograras matarlo.

El desfoliado

Una vez tengamos nuestro bonsái listo para aplicar la técnica y estamos en la época adecuada, el desfoliado es muy simple y solo necesitas una tijera. La poda de hojas se realiza cortando el peciolo de la hoja a la mitad, de esta manera evitamos dañar la yema axilar que será la que brotará y reemplazará esa hoja. En especies donde el peciolo es muy corto, cortaremos la hoja dejando solamente una porción muy pequeña de la misma. Esto la hacemos en todo el árbol o una parte dependiendo de la finalidad y tipo defoliación que queremos realizar. Como ven es un proceso muy simple.

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Cuidados Posteriores

Ahora realizada la defoliación debemos tener ciertas precauciones para asegúrate que la técnica sea todo un éxito, debes mantener el riego al mínimo (no cortarlo por completo solo reducirlo) recuerda que tu árbol tendrá pocas o ninguna hoja por lo que absorberá mucha menos agua y un exceso de riego producirá hojas grandes.

Para estimular la brotación debemos ubicar nuestro ejemplar al sol, así logramos que al penetrar la luz solar al interior de la copa estimule las yemas interiores permitiendo que muchas de ellas broten obteniéndose una mayor ramificación. Además una buena radiación solar producirá que las nuevas hojas sean más pequeñas.

Es fundamental NO abonar hasta que la nueva brotación haya madurado completamente.

 

Ahora que conoces un poco más esta técnica podrás hacerla en tus bonsáis y podrás disfrutar de los resultados de aplicarla.

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