Plantado sobre roca

Uno de los paisajes más impactantes que se pueden reproducir en el bonsái, según mi parecer, es el plantado sobre roca. La fuerza, la perseverancia y la capacidad de la naturaleza de crecer, no importa el lugar ni las condiciones climáticas son fielmente reflejados por esta técnica, que ademas de su belleza entrena una de las técnicas más complejas de desarrollar en el bonsái, la paciencia.

Esta técnica se caracteriza por plantar un árbol sobre una roca he ir guiando sus raíces por encima de la roca o el costado, de esta manera se da la sensación de que el árbol a crecido sobre la roca desde hace mucho tiempo sobreponiendose a los embates de la naturaleza. No es una técnica que necesite un gran conocimiento en fitopatología, ni en cultivo, pero aun así no es una técnica fácil de realizar principalmente por el tiempo que lleva realizarla, por lo que se necesita mucha constancia, y las etapas que se deben completar para lograr un buen ejemplar. A continuación describiremos esta técnica y explicaremos las etapas, apoyados de fotos y dibujos.

Selección de la roca para tu bonsai

La primera etapa del proceso es la selección de la roca, ya que es parte fundamental del conjunto, por lo tanto su selección es muy importante. Es recomendable que la roca sea porosa, roca firme, que con el tiempo no se resquebraje ni desmorone, y con grietas o surcos, sectores donde las raíces puedan aferrarse y desarrollarse, y darle más dramatismo al conjunto. Las rocas más utilizadas son las volcánicas(foto inferior), ya que por lo general reúnen esas condiciones, son muy resistentes al paso del tiempo y existen de diferentes colores rojo, negro oscuro y griceaseo, la forma de la roca y el tamaño solo dependen del gusto del creador. Idealmente la base de la roca debe ser lo más lisa posible para que sea estable y podamos utilizar macetas más planas en el bonsái final, lo que le da un toque muy especial al conjunto.

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Desarrollo de las raíces

Una vez seleccionada la roca se puede comenzar a formar el bonsái, lo primero es formar las raíces, estas deben ser lo mas largas posibles de manera de que envuelvan la roca y crezcan sobre ella hasta llegar al sustrato, la manera más fácil y rápida para lograr esto es plantar el árbol joven en un recipiente largo y profundo, de manera que las raíces crezcan en profundidad, también es recomendable realizar riegos más distanciados y profundos, de esta manera la humedad dentro de la maceta se concentra en el fondo, lo que produce que las raíces se desarrollen largas, ya que buscan la humedad en el fondo de la maceta.

Este recipiente puede ser algo tan simple como una botella plástica de 1 o 2 litros a la cual se le corta la parte superior y se le realizan agujeros en la base. El sustrato que debemos utilizar debe contener un mínimo de 30% de Materia orgánica como turba, ya que necesitamos que el árbol crezca lo más rápido posible, y el resto puede ser sustrato volcánico o cualquier sustrato drenante que permita un buen desarrollo de las raíces. Esta etapa permite que el árbol desarrolle largas raíces con las cuales podremos envolver la roca, esta etapa por lo general dura unos 2 años para que las raíces logren un buen desarrollo, si solo se deja una temporada aun van haber pocas raíces y débiles, es importante desarrollar raíces gruesas y largas, a diferencia de un bonsái común donde justamente esas son las que cortamos, privilegiando las raicillas.

Primer Transplante sobre la roca y maceta de entrenamiento

Este paso es fundamental para que el conjunto sea armónico una ves que crezca y se desarrolle. Lo más recomendable es realizar el transplante en una maceta de entrenamiento especial de muy fácil construcción que consiste en una maceta echa de madera (dibujo inferior) que se caracteriza primero por ser alta, de manera que se pueda plantar toda la roca y las raíces bajo la tierra. Segundo hay que hacerla con pequeñas tablas de madera de unos 5-6cm de ancho (como lo muestra el dibujo).

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Se preguntaran porque una maceta tan especial, bueno esto porque la idea es que a medida que pasa el tiempo una ves al año se retira la hilera de madera superior, como se muestra en el dibujo inferior, luego de retirarlas se podan las raíces finas que sobresalen del nuevo nivel del sustrato, así a medida que van pasando los años el nivel del sustrato baja y las raíces van quedando expuestas junto a la roca. Este proceso se debe repetir hasta que la roca solo tenga una pequeña parte debajo del sustrato, por lo tanto la duración de este proceso depende del tamaño de la roca y cuanto queremos que esta sobre salga de la tierra, si la roca es pequeña el proceso puede durar unos 2-3 años, pero si la roca es grande el proceso puede durar 5 años para que la roca sobre salga.

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En la comparación de los dibujos se aprecia que retirando la primera tabla, quedan expuestas las raices y la roca, esto permite que a medida que transcurre el tiempo las raices bajen cada vez más envolviendo la roca.

Transplante a maceta de cerámica profunda

Una vez la roca ha sobresalido (luego de retirar varias tablas) y estamos conforme con el conjunto, debemos transplantarlo a una maceta profunda y ancha de manera de potenciar el desarrollo de las raíces por debajo de la roca, que son las que finalmente actuaran como raíces y alimentaran al bonsái, ya que las raíces que están sobre la roca y al aire libre solo funcionaran como tronco y con el tiempo en eso se transforman. Es en este etapa donde comenzamos a formar la copa del bonsái, la formamos como cualquier bonsái, basandonos en el pinzado y la poda, siempre teniendo en cuenta que la roca debe transformase en una progresión del bonsái, actúando como conjunto, por lo tanto la copa debe ser armoniosa con la roca y sus características.

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En la foto superior Izquierda se aprecia un bonsái plantado sobre roca que luego de pasar por su maceta de entrenamiento por 2 años (lamentablemente se rompió la maceta antes de que finalizara el proceso por lo que se tubo que improvisar con esta maceta de cerámica por un tiempo) donde se aprecia el comienzo de la roca y la formación de la estructura básica del bonsái, las ramas principales, secundarias y traseras, el ápice lo dejamos para más adelante. La foto fue tomada el 2008 y la foto de la derecha, tomada el 2009 se ve que la roca asoma un poco más.

Foto tomada el 2010 antes de realizar el transplante y cambiar el bonsái a una maceta más baja pero más ancha que permita el desarrollo de las raíces.DSC_0179

La foto superior, tomada el 2010, muestra la primera floración del bonsái y se aprecia que el ápice aun no esta formado, pero las ramas inferiores se aprecian con mejor estructura y la roca cada vez se asoma más a la supericie.

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Foto que muestra el desarrollo de las raíces en la maceta dentro de una temporada, el transplante anterior fue el 2009 y la foto superior es del 2010, se aprecia una muy buena condición de las raíces y una gran cantidad de raicillas, lo que permite hacer un transplante con una abundante poda de raíces.

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Finalmente la foto superior muestra la nueva maceta donde el bonsái permanecerá unos 2 años más, para luego hacer un transplante a una maceta más baja que permita que el conjunto resalte aun más. Se puede apreciar que el nivel del sustrato es menor en unos 6-7 centímetros a la tomada el 2009, permitiendo que prácticamente todo la roca se asome a la superficie, solo faltan algunos centímetros para hacer el transplante a la maceta definitiva.

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