La belleza del viento: estilo de bonsai Azotado por el viento

La fuerza de los elementos de la naturaleza y la perseverancia de una planta por subsistir es el reflejo del estilo Fukinagashi (Azotado por el viento) un muy bello estilo, que entrega al espectador la clara sensación que está en frente de un superviviente y también refleja la sutil caricia del viento en sus ramas. Es un estilo muy complejo de realizar y se necesitan muchos conocimientos para lograr el realismo buscado, en este artículo hablaremos sobre él.

Arbol Bandera

Todos conocemos la gran frase "has que tu bonsái parezca un árbol y no que tu árbol parezca un bonsái" del Maestro John Naka, esta frase representa muy claramente lo que se busca al escoger un bonsái esculpido por el viento, el fiel reflejo de aquellos arboles que sometidos a constantes vientos, siguen luchando y tratando de crecer a pesar de todo, o aquellos arboles que son golpeados por suaves brisas o fuertes ventarrones. Un bonsái bien logrado de este estilo es realmente un deleite. El bonsái esculpido por el viento no se logra solo inclinando todas las ramas hacia un costado, es mucho más complejo, debemos captar en nuestro bonsái la sensación de que el viento está golpeando en ese mismo instante nuestro bonsái o que lo ha golpeado durante años, algo muy complejo de lograr.


En este estilo podemos encontrar 3 subestilos que reflejan las distintas intensidades del viento que golpean los arboles, lograr que se vean realista requiere de mucho detalle, trabajo y perseverancia.

Simulando un viento suave

En este subestilo los bonsáis deben representar que sus hojas son movidas levemente por una brisa suave, las ramas suelen inclinarse hacia abajo y levemente hacia el lado, recordemos que el viento suave no tiene mucha fuerza, por lo que debe dar la sensación de que apenas se mueven las ramas. Es muy complejo de lograr, se necesita mucho trabajo en las ramas y una visión sobre el diseño muy clara.

Simulando un viento fuerte

En este subestilo los bonsáis deben representar un fuerte viento, que inclina ramas violentamente e incluso el tronco suavemente, las ramas deben estar inclinas fuertemente hacia un lado y levemente hacia arriba, Algo que debemos tener muy claro para imaginar y comprender bien este estilo es que el viento no golpea de forma horizontal, si no que levemente hacia abajo y al chocar contra el suelo vuelve a elevarse, este efecto debe reflejarse en este estilo, las ramas inclinadas hacia un costado y levemente hacia arriba.

estilo bonsai viento

Formado por el viento

La diferencia de este subestilo es que no necesariamente el bonsái debe reflejar que el viento está golpeando al árbol en ese mismo instante, sino más bien que su estructura, tronco y ramas gruesas, den la sensación que se han formado en un ambiente donde el viento es constante, son bonsái que no se forman basados en las clásicas concepciones de la naturaleza, no tiene un ápice recto marcado, ni sus copas son equilibradas para ambos costados, son arboles con ramas retorcidas y que buscan mimetizarse con el viento, son prolongaciones del mismo, ya que crecer en otra dirección se hace mucho más dificultoso.

Estos subestilos tienen los mismos cuidados básicos solo se diferencian en pequeños aspectos.

Poda y Pinzado

Debemos buscar una ramificación delgada y larga, por lo que la técnica de cortar y dejar crecer es ideal para lograr ramas largas que podemos alambrar, para dar la sensación del viento, las podas deben ser más recurentes, si dejamos crecer mucho las ramas engrosaran y no podrán reflejar el movimiento que buscamos. Buscaremos siempre tener la mayor cantidad de ramillas nuevas.

No debemos crear un bonsái con un follaje denso, como el común de los bonsáis, acá buscamos ramas largas, delgadas y con poco follaje así logramos que se vea mejor el movimiento del follaje. No debemos dejar ramas que crezcan en dirección del viento, debemos doblaras en la dirección adecuada, como si el viento las estuviera doblando con su fuerza.

estilo asotado por el viento

>Generalmente para este tipo de bonsái preferiremos macetas bajas y largas para acentuar la sensación del viento, no plantaremos nuestro bonsái en el centro, si no en un costado de la maceta, en el lado desde donde viene el viento. Otra opción que podemos hacer es simular una pequeña colina y en la sima plantar nuestro bonsái, esto crea una composición muy hermosa.

El estilo Fukinagashi es muy bonito pero muy difícil de lograr, probablemente con los primeros ejemplares no lograras crear una composición muy realista pero con el tiempo, constante observación de la naturaleza y sobre todo con la perseverancia, podrás desarrollar los conocimientos y arte necesarios para lograrlo, pero ahora que conoces un poco más podrás intentar comenzar con este trabajo y no hay mejor forma de aprender en bonsái que trabajando.

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