IV Seminario Internacional de Bonsai en Cali - Colombia

Este artículo es un entretenido relato sobre el último seminario internacional de bonsái,  realizado en Cali, Colombia. ha esta actividad asistieron importantes maestros donde se destaca la precencia de Nacho Marin, en este artículo se relatará su participación en este bello evento. Disfrutenlo!!

 

Cuando pienso en Nacho Marín, dos sentimientos invaden mi cabeza: diseño y perfección.

 

Conocí a Nacho en la V convención mundial de Bonsai en Washington DC, me encontraba solo participando en mi primera convención mundial en un país ajeno. Coincidía con mi preparación y entrenamiento para el primer concurso de nuevo talento latinoamericano de Bonsai, el cual se celebraría en la lejana y remota isla de Martinica. -para aquel entonces si acaso había escuchado el nombre de aquella costosa, hermosa y volcánica isla francesa, Alguna vez de niño, pero esa es otra historia que contar- La reconocida Maestra venezolana Milagros Rauben fue quien nos presentó, coincidimos en dos cosas, primero los dos estábamos concursando en el premio fotográfico de diseño Ben Oki 2005, y segundo los dos íbamos a participar en el concurso de nuevo talento latinoamericano y del Caribe de Bonsai en Martinica. El primero lo gano el, el segundo fue para mí.

 

Desde ese entonces y hasta la fecha, nos hemos encontrado en casi todos los encuentros latinoamericanos de FELAB y BCI, en donde he podido ser testigo de su crecimiento en este arte y el nuevo aporte, visión y pasión, que le está proporcionando al Bonsai en Latinoamérica.

 

Desde hace 5 años ya, y con el continuo e infatigable apoyo de mi familia, venimos realizando una serie de seminarios y encuentros de Bonsai cada año en nuestra ciudad Cali - Colombia; antigua, me atrevo a decir, Meca del Bonsai en Colombia, esto con el único propósito de acrecentar el número de entusiastas por este arte viviente e intentar difundir al máximo esta milenaria disciplina, llena de contemplación, armonía, pero por sobre todo llena de paz y amistad. -Paz y amistad, que cortas palabras para tan grandes significados, dos variables que bastante bien nos caerían a nosotros, los colombianos.

 

Por un lado, creo que lo de amistad sí que se practica en Colombia. Desde pequeños nos enseñan a llevar a los amigos en el alma, se comparten deportes, sentimientos y aficiones, como yo digo! los del barrio, los del colegio y los del Bonsai.

 

Esta condición me ha llevado a conocer gente excepcional a través de mis experiencias y viajes en todos los sentidos, pero afortunadamente y desde hace ya casi una década como profesional me la he pasado recorriendo nuevos caminos dirigidos a buscar y conocer la perfección y la armonía.

 

Guiado por este impulso, y siempre con la motivación de mi familia, he podido asistir a diferentes congresos, seminarios y convenciones mundiales de Bonsai; he podido conocer verdaderos maestros de la vida y el Bonsai, he visto componer sinfonías con la naturaleza y vibrar con ella , he sido testigo del nacimiento de Muchas obras de arte vivo, y en todas estas experiencias, los maestros siempre se encontraron dispuestos a entregar todo de sí, toda su sabiduría y destreza, con el único propósito de completar nuestro circulo de conocimiento y sabiduría por medio del Bonsai. Con el compromiso de reproducir esas mismas sensaciones de conocimiento y grandeza en nuestro territorio, comenzamos la idea de realizar este tipo de eventos nuevamente en nuestra ciudad y les puedo contar que entre otros artistas del Bonsai nos hemos podido deleitar y asombrar con los trabajos de, Chase Rosade, Ben Oki, Pablo Filgueira y Pedro Morales, todos ellos dejaron un pedazo de conocimiento en todas nuestras mentes. Además de la enseñanza que estos eventos nos dejan, por sobre todo son los lazos de amistad lo que nos define, lazos que permitieron realizar el sueño que a continuación les voy a narrar.

 

Pasaron varios años hasta que pude invitar a Nacho Marín a Cali -Colombia, fue el pasado mes de octubre de 2011 y esta es una pequeñísima crónica de la maravillosa experiencia que fue compartir casi una semana con el dibujante, fotógrafo, bonsaista, maestro y nuestro amigo. Bueno y sin más preámbulos, Con ustedes, el consumado maestro (CM) de Bonsai Don Nacho Marín...

 

Luce exactamente igual a cuando lo vi por última vez en Puerto Rico en la mundial, en aquella ocasión mi querido Don Nacho, lleno su pecho de oro y plata. Cual atleta de alto rendimiento su cuello se doblaba ante tan descomunal peso de medallas que logro con excelente trabajo, en las primeras olimpiadas de Bonsai, celebradas en el marco del VI congreso mundial de Bonsai en San Juan de Puerto Rico. Fue un triunfo indiscutido y el nombre de Nacho Marín comenzó a pronunciarse más frecuente de lo acostumbrado.

 

P1130087

 

Nos encontramos de frente con el material que Nacho ha decidido trabajar, un par de Juníperos San José de gran tamaño, porte y personalidad.

 

Material recolectado en un vivero en donde permanecieron por más de 30 años en el suelo, previamente podados muy drásticamente para acortar sus largas ramas, de gran nebari pero confuso.

 

Nacho comienza su presentación excelentemente elaborada, y soy testigo de cómo los participantes se van enamorando del artista; sus ejemplos, fotografías, trabajos en proceso, resultados, dibujos, montajes, en si Perfección. Hemos caído en las redes de este consumado maestro (CM) y siento que todos queremos verlo trabajar.

 

P1130203

 

A medida que estudia este gran ejemplar (casi de 1mt de envergadura ) comienza a jugar con sketches, dibujos y trazos en el pizarrón, y concluye con su más alta enseñanza "la ley del Sancocho" -a mí del sancocho me gusta el pollo, lo otro lo dejo aparte o lo desecho, siempre busco el pollo y eso es lo que vamos a hacer- nos dice con total confianza.

 

P1130157

 

Quedamos estupefactos, que significaba esto? Se preguntaba la gente, y sencillamente solo después de verlo trabajar comprendimos la dichosa ley del sancocho. Progresivamente fue quitando aquellas ramas que no parecían adecuadas para el diseño que había dibujado.

 

El cambio fue hermoso y prolijo, pudimos apreciar el esplendor de su trabajo, acompañado de una cuadrilla de ayudantes sus indicaciones y refinamientos trajeron a la vida un ejemplar digno de ser contemplado. Sus curvas, sus movimientos y sus pisos idealmente construidos muestran un árbol de Nacho Marín: respetuoso en sus reglas y diseño, armonioso en sus curvas y ramas, y a la vez atrevido, Novo y trascendental, un árbol para la posteridad, una pieza maestra que deberá ser tratada como un emperador, con el cuidado adecuado y con un respeto hacia su eterna belleza. La jornada termino perfecta, y la gente sucumbió ante tal perfección.

 

El siguiente día me desperté con ganas de ver el trabajo del día anterior y a la vez ver que podría pasar con el otro material, un poco más pequeño, pero igualmente imponente y difícil, un reto que Nacho asumió como los grandes bonsaistas.

 

Nuevamente la jornada comenzó con un recorrido por la exposición que habíamos montado, este año con un nuevo diseño de recorrido por sobre un cancha de futbol 5 de aproximadamente unos 25 mts2. Un espacio también creado para la completa contemplación.

 

P1130229

 

Para anotar este año tuvimos la grata visita de mi maestro Chase Rosade y su esposa Solita Rosade ex presidenta de la FELAB, BCI, y WBFF entre muchas otras nominaciones, quienes se ofrecieron como jueces viajando desde Pensilvania para premiar con el reconocimiento internacional del Rosade Bonsai Award, premio internacional al reconocimiento del mejor diseño, ganado por un tamarindo propiedad y diseño del reconocido bonsaista vallecaucano Víctor Cajiao.

 

    P1130340       P1130331

 

Ok, entonces comienza la segunda jornada. Refrigerios y a trabajar!, Con ejemplos didácticos y ejercicios fuera de lo común -llamo a varias personas de diferentes estaturas, desde niños hasta señoras, a realizar un bosque humano, sobreponiéndolos por estatura y tamaños- nos mostró la manera de crear un conjunto de árboles con este ejemplar, pero ese no era el resultado que Nacho quería, el deseaba ir más allá, transformar este caprichoso material en un Bonsai fuera de lo común, un árbol en donde los detalles de su madera serian lo más importante, y escogiendo el adelgazamiento natural del tronco se vería inmerso en una ardua tares. Trayendo ramas hacia acá, moviendo otras para allá, el conjunto lentamente fue tomando forma. Nuevamente su cuadrilla de colaboradores se presentó. Mas emocionada que el día anterior, todos querían colaborar. El resultado no hubiera podido ser mejor. Un árbol fortalecido con su nueva presencia, lleno de nuevas curvas y ángulos, con una distribución pareja de pisos de follaje, con ápice definido y una buena cantidad de jines y sharis, listos para contar miles de historias. Los comentarios entre los asientos proclamaban que volviera pronto, se oían murmullos de admiración y sorpresa, otros que proponían urgentemente otro encuentro con Nacho en fin, el trabajo fue grandioso. Todo termino como había comenzado, un día perfecto, con buena comida, buen Bonsai, nuevas amistades y un nuevo gran maestro a quien no perder el rastro; Nacho Marín.

 

German Arellano

 

 

 

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.