¿Cómo afecta el viento a un bonsái?

Siempre hemos escuchado que debemos proteger nuestros bonsais del viento para evitar problemas, pero en realidad, ¿sabes por qué debes proteger tu bonsái del viento? En este artículo te lo explicamos.

 

Quién no ha disfrutado de una suave brisa de primavera, quizás acostado sobre la hierba, observando un cielo azul, escuchando el suave ruido que generan las hojas al moverse, parece ser un escena relajante, agradable y feliz....pero para nuestros bonsái la presencia de la brisa suave y constante puede transformarse en un riesgo que tenemos que aprender a controlar para que no dañe nuestro bonsái.

 

El gran daño que podría producir el viento en un bonsái no tiene relación con la caída de algo sobre ellos o que grandes ráfagas puedan voltear los árboles o algo por el estilo, si bien este riesgo es real la verdad es que solo sucede en casos excepcionales y en condiciones de vientos realmente fuertes. El daño más importante e imperceptible para nosotros es la deshidratación de nuestro bonsái... impensado, verdad?

 

2015 11 30 18.31.26

 

El ecosistema que existe alrededor de las hojas de las plantas es muy importante y de un equilibrio exacto, que con cualquier variación puede producir un estrés al bonsái. Las hojas son uno de los órganos más importantes que tiene un bonsái, son las encargadas de realizar el intercambio gaseoso, que permite que nuestros bonsái obtengan la materia prima, el Co2, para producir su propio alimento, además son las encargadas de obtener y transformar la energía proveniente del sol.

 

En cada hoja de nuestro bonsái se genera un micro ecosistema, muy distinto al que existe en el ambiente pero muy influenciado por este, hablamos de la Capa Limite.

 

La Capa Limite es una pequeña sección de aire, de apenas unos mm, que rodea la hoja donde la concentración de humedad es más alta que en el resto de la atmosfera, esta capa pequeña tiene un impacto gigante en nuestros arboles para “ahorrar” agua. Cada vez que el árbol necesita Co2 para la fotosíntesis debe obtenerlo desde la atmosfera, para ello debe abrir sus estomas y capturar el Co2 pero lamentablemente al tener abierto los estomas la hoja pierde agua, mientras mayor sea la diferencia de concentración de vapor de agua que exista entre el interior de la hoja y la parte exterior de la hoja mayor será la perdida de agua. La función de esta Capa Limite es disminuir esa diferencia, entre el interior y el exterior, por lo que el bonsái pierde menos agua por tener sus estomas abiertos.

 

Capa Limite

En la imagen superior vemos un esquema de la Capa Limite, dentro de la Capa Limite existe mayor concentración de vapor de agua que en el resto de la atmosfera, puntos azules. Esta mayor concentración de vapor de agua que existe en la capa limite disminuyendo la perdida de agua desde dentro de la hoja.

 

Esa pequeña sección de aire que esta fuera de la hoja tiene gran importancia para la perdida de agua por transpiración, si esta capa no es interrumpida el consumo de agua es bajo, el problema se gatilla cuando esta Capa Limite es perturbada, lo que produce que la perdida de agua desde la hoja al exterior aumente considerablemente y el bonsái entre en un desequilibrio hídrico.

 

Creo que muchos ya han deducido qué elemento perturba con mayor frecuencia esta Capa Limite, así es, el viento. Cada vez que una brisa o ráfaga mueve una hoja también elimina por completo esta Capa Limite, lo que claramente aumenta el gradiente de vapor de agua lo que hace que el bonsái pierda más agua, si esto acurre en primavera o verano cuando el vapor de agua en la atmosfera es bajo la perdida de agua es aún mayor y nuestro bonsái corre un riesgo importante. Si las condiciones de viento se mantienen por largas horas esa Capa Limite no se restablece nunca, por lo que la cantidad de agua que pierde un bonsái es mayor a la que perdería en un día normal sin la perturbación de la Capa Limite.

 

2015 11 30 18.32.48

 

Los bonsáis son muy sensibles a este problema ya que sus reservas de agua son bajas, lamentablemente solo tienen agua disponible en lo que almacena la maceta, que puede ser poco si las circunstancias que mencionamos antes se presentan. Afortunadamente la solución para este efecto es mantener las reservas de agua altas, cuando veamos que las condiciones del clima presenten viento y baja humedad relativa o calor, la única manera que tenemos para mantener la reservas de agua de un bonsái es regando.

 

Por lo mismo si tenemos nuestros bonsáis expuestos a estas condiciones debemos procurar regar con mayor frecuencia, quizás 2 riegos al día mañana y media tarde. Ahora si estas condiciones de viento son recurrentes y tus bonsáis están expuestos siempre a vientos, debido a la región donde vives, la solución es protegerlos del viento directo, con alguna malla o creando alguna barrera que se interpondrá entre tus bonsáis y el constante viento, una muy buena opción es utilizar barreras verdes, árboles o arbustos.

 

Ahora que conoces como el viento puede afectar tu bonsái debes estar atento a las condiciones de clima y cuando estas condiciones se presenten solo debes tomar al medidas precautorias y evitar la deshidratación de tu bonsái.

 

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.